Logopedia

La terapia del habla y el lenguaje trabaja cómo produce el habla un niño, cómo entiende y usa el lenguaje y cómo participa en la interacción. Cuando el lenguaje hablado todavía no es funcional, también se establece un medio alternativo de comunicación.

En resumen

  • Evaluamos la articulación, el lenguaje receptivo y expresivo, la fluidez y la comunicación social.
  • La intervención se apoya en el juego y se integra en las rutinas donde el lenguaje se usa de verdad.
  • Cuando está indicado, introducimos sin demora la comunicación aumentativa y alternativa.

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Qué es la terapia del habla y el lenguaje

Evaluamos cómo produce tu hijo los sonidos del habla, cuánto lenguaje entiende, cómo usa el lenguaje para expresarse y cómo maneja el ida y vuelta de una conversación.

A partir de esa evaluación fijamos objetivos funcionales: producir bien un sonido concreto, ampliar el vocabulario y la longitud de las frases, seguir instrucciones de varios pasos, iniciar y sostener un intercambio, o reducir el esfuerzo que cuesta hablar con fluidez.

La intervención se hace con juego estructurado y dentro de las rutinas del día a día, porque un lenguaje que solo se adquiere en un sitio sirve de poco.

Sobre los dispositivos de comunicación

Cuando está indicado un dispositivo o un sistema de pictogramas, lo introducimos enseguida. La evidencia no respalda el temor de que la comunicación aumentativa frene el habla; los niños que reciben un medio fiable para comunicarse suelen producir más lenguaje hablado, no menos.

Cuándo conviene una evaluación

  • Vocabulario o longitud de las frases por debajo de lo esperado para su edad.
  • Un habla que entiende la familia cercana pero no quien no lo conoce.
  • Frustración o escalada de conducta cuando fallan los intentos de comunicarse.
  • Dificultad para seguir instrucciones propias de su edad.
  • Disfluencia: repeticiones, alargamientos o bloqueos al hablar.
  • Poca iniciativa para relacionarse con otros niños.
  • Otitis media de repetición, o cualquier duda sobre la audición.

Si no sabes con seguridad si hay un retraso, los hitos esperados por edad están recogidos aquí.

En qué consiste una evaluación

  1. Historia clínica. Historia del desarrollo, médica y auditiva, revisada contigo.
  2. Pruebas estandarizadas. Evaluación del lenguaje receptivo y expresivo con referencia a la edad.
  3. Análisis de los sonidos del habla. Qué sonidos salen mal, en qué contextos y cómo de inteligible es el habla en conjunto.
  4. Observación en interacción. Cómo se comunica tu hijo jugando, y contigo.
  5. Resultados y plan. Te explicamos los resultados y nuestras recomendaciones, y te los llevas por escrito.

Una explicación más detallada de cómo es la evaluación, para que nada te pille por sorpresa.

Qué tratamos

Articulación y fonología

Producción correcta de los sonidos e inteligibilidad ante quien no lo conoce.

Lenguaje expresivo

Vocabulario, estructura de la frase y capacidad de transmitir lo que quiere decir.

Lenguaje receptivo

Comprensión de vocabulario, preguntas e instrucciones de varios pasos.

Comunicación social

Iniciar, respetar turnos, mantener el tema y reparar los malentendidos.

Fluidez

Reducir la frecuencia y el esfuerzo de la disfluencia al hablar seguido.

Comunicación aumentativa

Sistemas de pictogramas y dispositivos generadores de habla, elegidos y entrenados.

Acompañamiento a los padres

Una sesión semanal es una parte pequeña de todo el lenguaje que oye un niño. Las horas restantes son donde ocurre la adquisición, y por eso el acompañamiento forma parte del plan.

Te enseñamos estrategias concretas: cómo crear oportunidades para que tu hijo se comunique, cuánto esperar una respuesta y cómo responder para que el intento quede reforzado. Pocas a la vez, integradas en rutinas que ya tienes.

Cómo empezar

  1. Escríbenos. Cuéntanos qué oyes en casa, y qué no.
  2. Evaluación. Pruebas estandarizadas, análisis de los sonidos del habla y observación en interacción.
  3. Plan individualizado. Objetivos funcionales, ligados a la casa y al colegio.

Para la cobertura, estos son los seguros con los que trabajamos.

Preguntas que hacen los padres

En casa hablamos dos idiomas. ¿Es eso lo que causa el retraso?

No. La exposición bilingüe no causa trastornos del lenguaje, y quitar un idioma suele costarle al niño más de lo que le aporta. La evidencia, explicada al completo.

¿Esperamos a ver qué pasa?

Hay niños que se resuelven solos, sin intervención. La evaluación es lo que distingue a esos de aquellos para los que esperar tiene un costo, y es la única variable que puedes controlar.

¿Un dispositivo de comunicación va a impedir que mi hijo hable?

No. La investigación muestra siempre lo contrario: los niños que reciben un medio fiable para comunicarse tienden a producir más lenguaje hablado, no menos.

¿Cuánto cuesta?

Los costos y el pago, explicados con claridad, incluidos el pago privado y Step Up.

¿Te preocupa el habla o el lenguaje de tu hijo?

Cuéntanos qué estás viendo y te decimos si conviene hacer una evaluación.

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