La fisioterapia pediátrica trabaja la motricidad gruesa: fuerza, equilibrio, coordinación, resistencia y movilidad. El objetivo es un movimiento seguro y eficiente, y participar del todo en las actividades propias de su edad.
- Evaluamos los hitos motores, la marcha, la fuerza, el equilibrio, el tono y la resistencia.
- La intervención es activa y se apoya en el juego, dirigida a la limitación concreta que se ha identificado.
- Cuando hacen falta equipos u órtesis, los valoramos, los recomendamos y nos coordinamos con tu médico.
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- Qué es la fisioterapia
- Cuándo conviene una evaluación
- En qué consiste una evaluación
- Qué tratamos
- Acompañamiento a los padres
- Cómo empezar
- Preguntas que hacen los padres
Qué es la fisioterapia
Evaluamos cómo se sienta tu hijo, cómo se pone de pie, cómo camina, cómo corre y cómo maneja su cuerpo contra la gravedad, y a partir de ahí identificamos qué le está limitando: la fuerza, el control postural, el equilibrio, el tono, la coordinación o la resistencia.
A partir de esa evaluación fijamos objetivos funcionales: una marcha más segura, subir y bajar escaleras solo, aguantar la actividad en el parque o alcanzar un hito motor que se ha retrasado.
Las sesiones son activas. Juego guiado, ejercicio graduado y práctica repetida del movimiento que se busca, estructurado para que tu hijo pueda lograrlo paso a paso.
Cuando unas plantillas, un andador o una silla de ruedas van a mejorar la función, valoramos la necesidad, te explicamos las opciones en palabras llanas y nos coordinamos con el pediatra y el colegio de tu hijo. Nada se decide sin ti.
Cuándo conviene una evaluación
- Retraso en darse la vuelta, sentarse, gatear o caminar solo.
- Caídas frecuentes, o más tropezones de los que le tocan por edad.
- Evitar las escaleras, correr, saltar o los juegos del parque.
- Cansarse mucho antes que los niños de su edad.
- Caminar de puntillas de forma persistente, o una marcha atípica.
- Tono muscular bajo o alto al mover la articulación de forma pasiva.
- Un diagnóstico que afecte al tono, la coordinación o el desarrollo motor.
Si no tienes claro si esto entra dentro de lo normal, los hitos motores esperados por edad están recogidos aquí.
En qué consiste una evaluación
- Historia clínica. Antecedentes del parto, del desarrollo y médicos, revisados contigo.
- Evaluación motora. Pruebas de motricidad gruesa y de hitos alcanzados, con referencia a la edad.
- Exploración física. Fuerza, rango de movimiento, tono muscular, control postural y alineación.
- Observación de la marcha y funcional. Caminar, escaleras, cambios de postura y levantarse del suelo.
- Resultados y plan. Te explicamos los resultados y las recomendaciones, y te los damos por escrito.
Qué tratamos
Una forma de caminar más segura y eficiente sobre distintas superficies.
Menos caídas y más estabilidad durante la actividad.
La base para sentarse, ponerse de pie y aguantar la participación.
Saltar, trepar, manejar la pelota y tareas con las dos manos.
Aguantar una jornada de colegio, una tarde en el parque o una salida en familia.
Valoración, adaptación y revisión periódica de los apoyos para la movilidad.
Acompañamiento a los padres
El cambio motor necesita repetición, y la mayor parte de esa repetición ocurre fuera de la clínica. Te damos un programa de casa corto y concreto, y en cada visita revisamos cómo va y si se está cumpliendo.
Vas a saber qué movimientos conviene fomentar y cuáles dejar tranquilos. Si el programa no encaja en tu semana, dínoslo y lo reorganizamos, antes que dejarlo sin hacer.
Cómo empezar
- Escríbenos. Cuéntanos qué ves cuando tu hijo se mueve, o cuando evita moverse.
- Evaluación. Evaluación motora, exploración física y observación funcional.
- Plan individualizado. Objetivos funcionales, coordinados con el pediatra y el colegio de tu hijo.
Para la cobertura, estos son los seguros con los que trabajamos.
Preguntas que hacen los padres
¿En qué se diferencia de la terapia ocupacional?
La fisioterapia trabaja la motricidad gruesa y la movilidad. La terapia ocupacional trabaja el uso del cuerpo para las tareas del día a día, junto con el procesamiento sensorial. Se solapan y muchas veces están indicadas juntas. Más sobre terapia ocupacional.
Mi hijo camina tarde. ¿Esperamos?
Que los hitos lleguen antes o después es normal hasta cierto punto. La evaluación distingue esa variación normal de un retraso que conviene tratar, y eso interesa saberlo pronto.
¿El tratamiento duele?
No. Las sesiones deben costar esfuerzo, no dolor. Si tu hijo dice que le molesta, cambiamos lo que estamos haciendo.
¿Se coordinan con nuestro médico?
Sí. Trabajamos con pediatras, ortopedistas y neurólogos, y con el colegio cuando tiene que ver con los objetivos.
¿Cuánto cuesta?
Los costos y el pago, explicados con claridad, incluidos el pago privado y Step Up.
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¿No sabes si esto entra dentro de lo normal?
Cuéntanos qué estás viendo y te decimos si conviene hacer una evaluación.
